DISTANCIAS PARA UN

LUGAR COMÚN

 

La serie que a continuación  presento, en sus inicios consistía en ubicar las rutas cotidianas de mis  abuelos en Tijuana, es decir,  las casas donde habitaron, lugares donde trabajaron y  dónde sus hijos estudiaron. Con esta información plantearía trayectos para realizar recorridos a pie, fotografiando y comparando los espacios actuales con fotos antiguas pertenecientes a la familia. Pretendía interpretar la ciudad  a partir de experimentar la nostalgia de lo no vivido, rescatar historias, elementos gráficos  y arquitectónicos que me permitieran hacer comparativas del modus vivendi tijuanense de los años cincuenta y de la época actual, así como  hablar de las problemáticas políticas, sociales y culturales que se viven en esta frontera.

Sin embargo, con la contingencia provocada por la pandemia del Covid-19, me vi obligada a modificar el proyecto, pues el hecho de sólo quedarme en casa, truncó las posibilidades de revivir los sitios caminando y de sentir la experiencia de la ciudad para poder capturarla y representarla. No obstante, gracias al material gráfico con el que ya contaba, pude trazar rutas de modo artificioso , defragmentar la ciudad y reinterpretar su geografía.

 De este modo la investigación que se muestra a continuación, plantea una directriz totalmente distinta a la incial  pues en esta serie  transformo el territorio que habito a partir de derivas simuladas que ofrecen lecturas abstractas de un mapa familiar.

Laura Etel Briseño, 2021.

 

*Este proyecto es el resultado del apoyo otorgado por el  Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico, Baja California, (2019-2020).